• Preconcepción

    Incluso antes de quedarse embarazada, la alimentación de una mujer ayuda a determinar su salud reproductiva e influye de forma importante en la capacidad de quedar embarazada y de llevar el embarazo a término sin complicaciones. Las mujeres que intentan concebir deben asegurarse de ingerir una cantidad adecuada de omega-3 DHA, vitaminas y minerales para preparar su cuerpo para la concepción y un embarazo sano. Algunos pasos importantes en el desarrollo del bebé se producen durante las primeras semanas del embarazo, cuando la mayoría de las mujeres ni siquiera saben que están embarazadas. Por lo tanto, es recomendable que las mujeres que estén intentando concebir preparen su cuerpo tomando un suplemento prenatal.

    Más información acerca de nutrientes clave: ácido fólico, colina, Omega-3 DHA, vitamina E

    Omega-3 DHA: DHA, un ácido graso omega-3 de cadena larga, es el omega-3 más abundante en el cerebro y en los ojos. Durante el primer trimestre, el omega-3 DHA es importante porque contribuye al desarrollo del sistema nervioso, que comienza alrededor de la quinta semana de gestación.[1] El DHA es más abundante en el pescado azul, por ejemplo el atún, el salmón y la caballa, aunque otras fuentes incluyen alimentos, bebidas y suplementos dietéticos enriquecidos con omega-3.

    Colina: la colina, también una vitamina B, desempeña un papel fundamental en el crecimiento y el desarrollo durante las primeras semanas del embarazo y es esencial para un correcto desarrollo de la médula espinal.[1],[2]

    Vitamina E: aunque esta vitamina es muy importante durante toda la gestación, es especialmente crítica al principio, antes de que la mayoría de las mujeres sepan que están embarazadas. Es fundamental para proteger al DHA de la oxidación, especialmente en el cerebro y el sistema nervioso en desarrollo, y una ingesta inadecuada aumenta el riesgo de aborto espontáneo.[1]

    Ácido fólico: esta vitamina B es necesaria para el normal desarrollo de la médula espinal, ya que una deficiencia aumenta el riesgo defectos del tubo neural.[1] La médula espinal se cierra alrededor de la sexta semana del embarazo, cuando muchas mujeres se percatan de que están embarazadas, por lo que es importantísimo que las mujeres que estén intentando concebir consuman los niveles recomendados antes de la concepción.